jueves, 26 de enero de 2012

Relato de viaje (1)

Foto: The Alieness GiselaGiardino






  Un viaje de 1000 millas comienza con el primer paso, dice un proverbio chino. En este caso, era algo anterior a las reservas de avión o de ómnibus. El primer paso era hacerme a la idea de que viajaría sólo hasta el otro lado del planeta para llegar a un lugar donde nunca había estado antes. Eso no forma parte de la lista de locuras que hago habitualmente, las cuales suelen ser mucho más simples, como por ejemplo, ver la temporada completa de una serie de tv en una semana. Tampoco me gustaba mucho la idea de viajar en avión, cosa que había hecho antes, pero hacía ya más de 20 años.
. ¿Qué razón podría impulsarme a iniciar semejante viaje? Tal vez la más poderosa razón por la cual cualquier humano hace esta y otras cosas: Por amor. Dejemos esos detalles para más adelante.Si desde las playas de mi ciudad quiero viajar fuera del país, primero debo dirigirme al aeropuerto internacional de Ezeiza, cerca de Buenos Aires, capital. Afortunadamente hay una empresa cuyos ómnibus pueden transportar a los pasajeros directamente hasta ese aeropuerto. De esa manera uno se ahorra pagar una fortuna para ir desde la capital hasta Ezeiza.
Allí estaba entonces, en la empresa que me llevaría, una hora antes de salir, con el pasaje, la valija, y un pequeño bolso a modo de equipaje de mano. Una de las cosas que me llamaron la atención fue la manera en que varias valijas eran envueltas varias veces en un plástico transparente, en cierta forma, como si fuera momificadas. Me enteré de que tal medida supuestamente procuraba aumentar la protección del equipaje, y rechacé esa alternativa cuando se me ofreció a cambio de la cantidad acostumbrada. Si el candado que la había puesto la valija no era suficiente, el hecho de que estuviera envuelta para regalo no cambiaría nada.
Una vez ubicados todos en nuestros asientos,y tras recibir cada uno una caja con golosinas. El ómnibus se puso en marcha. Varias pantallas fueron bajados a intervalos regulares sobre el pasillo y comenzó la función:2012, esa conocida película sobre un supuesto fin del mundo. Ya la había visto. Para quien no sepa cómo es el viaje hasta la capital, hacer esos 400 km en cinco horas es como atravesar Portugal de este a oeste dos veces. La primera parte del viaje dura tanto como la película, tras lo cual se hace una pausa para tomar algo en un centro comercial en medio de la ruta. Luego la otra mitad del viaje con otra película. Durante el viaje veremos campo, vacas, más campo y más vacas. El paisaje cambia cuando nos acercamos a la capital y hasta donde alcanza la vista todos son casas y edificios. La autopista atraviesa una enorme concentración urbana a varios metros del suelo.
-¿A dónde vamos? Preguntó con curiosidad una mujer de unos 50 años en el asiento de al lado.
- A México.-dije.
-Yo voy a España.
Parece que los pasajeros nos dividíamos en dos grupos según nuestros destinos, y tras conversar brevemente, se mostró más interesada en seguir conversando con quienes también iban a España. Finalmente se veían las instalaciones del aeropuerto. Ya estábamos llegando, tres o cuatro horas antes del vuelo. Ésa era apenas una pequeña parte del trayecto.


Punto de partida: Mar del Plata


Punto de llegada: Aeropuerto Internacional Ezeiza


Foto: Matiphotonoob

2 comentarios:

Conchi dijo...

Uy, Jorge, me ha gustado esta primera entrega de tu viaje. Espero que sigas contándonos más!!!
¿Qué pasó con la maleta (valija)? ¿Te arrepentiste de no haberla envuelto en el plástico? Aquí también se ha puesto de moda ahacer eso.
México debe de ser un país precioso. De pequeña soñaba con visitarlo, ahora ya sé que nunca lo haré. Qué le vamos a hacer!

Cuando puedas ve pensando en el cuento de hadas, ¿vale? (hadas o dragones, o lo que sea!)

Un abrazo
Conchi

Jorge Fenix dijo...

Conchi, aciertas en algunos puntos que serán de interes. He estado ocupado con otros de mis blogs, pero pienso seguir pronto con el relato. Las fotos de Mexico son muy lindas como ya se vera.
Me gustan mas los dragones y algo ya voy pensando de ese tema.
Un abrazo desde el sur.