jueves, 29 de noviembre de 2007

Libertad de expresión: por qué opinar y expresarse



Foto: Hector Alejandro
Tomemos el timon de nuestras vidas, o tal vez otros lo hagan por nosotros.Hay personas que pretenden dividir a quienes opinan en dos clases: “opiniones calificadas” y el resto del mundo. Sé muy bien que para opinar de cualquier tema es necesario estar bien informado, y mejor aún si se trata de un tema en el que uno trabaja. Esas opiniones suelen ser las más completas, esclarecedoras, constructivas, siempre que procuren ser objetivas. Por otro lado, una opinión basada en información incompleta o errónea, o en prejuicios, puede producir a su vez más conclusiones incorrectas y malas interpretaciones. Aún así, prefiero que todo el mundo tome la costumbre de opinar y expresarse libremente. Primero, porque cualquier persona tiene ese derecho, y no pretendo negarlo mientras sea una opinión y no un insulto o una incitación al odio, el crimen o la violencia. En segundo lugar, la gente debe ejercitarse en el uso de la expresión y del pensamiento crítico, y no pensar que sólo un grupo de universitarios con diploma puede hablar en nombre de todos. Si no nos expresamos ni tomamos posturas o decisiones, otros lo harán por nosotros. El que calla otorga.

En tercer lugar, quien tenga ideas incompletas o erróneas y las exprese en público podrá ser corregido o correctamente informado, para cortar así una cadena de malas interpretaciones y prejuicios antes de que sigan propagándose. También conviene conocer otros puntos de vista y enriquecerse con los mismos, ya que nadie es dueño de la razón.

¿Quiénes se interesan por lo que pensamos y sentimos? Se interesan, por ejemplo, las agencias de publicidad y las que preparan campañas políticas. También los líderes de países, especialmente los que están en guerra, y quieren influenciar a la opinión pública. Parte de la guerra se lucha en el campo de batalla y otra parte en los medios de comunicación. Desde estas últimas instancias mencionadas se tratará de manipular la opinión de la gente, anestesiar el pensamiento crítico por medio del miedo y el odio, propagar promesas o falsedades, generar y alimentar prejuicios, crear sentimientos como piedad, desprecio, apoyo o rechazo. Por eso es importante que no seamos pasivos ante la información que recibimos, que la analicemos en detalle y con espíritu critico, que nos expresemos, que busquemos otros puntos de vista, que sepamos diferenciar entre lo que nos dicen y lo que quieren de nosotros.

Pueden compartir mis manera de pensar por completo, o en parte, o para nada en absoluto. En cualquier caso, los invito a dejar sus comentarios y opiniones, “calificadas” o no.