domingo, 16 de diciembre de 2007

Humor: artes peligrosas



Foto:jslander









El primer golpe que recibí con los chacos me lo di yo mismo,y me dejó medio idiota, estado que según algunos, todavía persiste. Es una de las teorías con las que tratan de explicar mi afición por las artes marciales.
Me preguntan a veces si rompo tablas. Yo les respondo que una vez rompí una, en casa, pero fue sin querer. Mis padres casi me matan. Desde ese momento, he practicado siempre en el patio.
Es inevitable golpearse uno mismo mientras se está aprendiendo a usar los chacos. Uno trata de hacerlo girar alrededor de los brazos y se golpea los hombros y los codos. Si tratas de hacerlo girar alrededor del cuello o la cintura, te puedes golpear la cabeza o una mano. Algunos ,tratando de imitar una película, trataron de pasarlo entre las piernas. Cuando veo eso, se me cae una lagrima. Es curioso ver como se inclinan y hacen extraños sonidos, como un chimpancé. Yo me abstuve de intentarlo, ya que de todas formas, ese movimiento es innecesario.
En el gimnasio tenemos otros elementos. La bolsa, por ejemplo, la pateamos con frecuencia. Generalmente está rellena con aserrín, auque a veces el instructor, para sorprendernos, la rellena con arena. Por ese motivo ,conviene siempre “probarla” primero con un golpe suave.
¿qué es el aserrín? Madera en polvo. ¿Qué es la arena? Piedra en polvo. Por eso una bolsa con arena puede se mucho mas dura. Recuerdo cuando al loco Benítez se le ocurrió patear la bolsa con todas sus fuerzas sin haberla probado. El grito se escucho desde lejos, y se sentía como si nos doliera a todos. El se agarraba el pie y gritaba como la mona chita. Desde ese momento siempre la prueba primero, porque dice que es loco pero no pelotudo, cosa de la cual no estamos por completo convencidos.
En cuanto a mi...habiendo aprendido ya a manejar un chaco, he comenzado a practicar con dos: uno en cada mano. Con el primer golpe que me di, con los dos a la vez, recordé viejos tiempos. El segundo y el tercero también tuvieron ese efecto.Hoy me siento bien, se me pasó el dolo de ayer y pienso seguir practicando. ¿Quién sabe? Tal vez pronto el instructor me deje intervenir en los combates con estas armas.

3 comentarios:

Jessica dijo...

Jajajajajaja por eso es que me dedique a bailar, pues así no me lastimo tanto, aunque si te soy sincera (y me guardas el secretito) he quedado adolorida porque eso de bailar por mas de una hora sin parar y sin estar muy acostumbrado, que te puedo decir, pero de todas maneras puedo bailar hasta dos horas seguidas, por supuesto con intervalos, ya en mi actual estado cambiare el regueatton, por un cah cha cha jajajajajaja, un gran abrazo para ti querido amigo...........Jessica

Sendieva dijo...

ajjajajaja que buenooooo, eres genial, de todas formas el hombre siempre con su hombría!! ajjaja, pues nada de casi todas esas cosas primero son los golpes, luego la habilidad, todavía recuerdo yo, y eso que tendria unos 7 años, cuando aprendía a bailar jotas castellanas y me dieron dos palos, como de escoba pero la mitad de largos, y yo dije ¿que hago con esto? -la jota de los palos, me dicen y sí así fue, la de palos que me dí jajajjaa todavía me duele, hay que bueno, si ahora me rio, pero ¡hay lo que lloré! ajajajj. Besos guapo. (ya cruzo el mar que es bastante por hoy)

Jorge L. López dijo...

No me imagino como se veria tal baile,y sobre todo,como habria sido ver la practica.Pensaba que solo en artes marciales y deportes no arriesgamos a esas cosas.Seguro que ahora bailas muy bien y con mucho ritmo,como el que mueve tus bellas acciones.Un beso desde el sur,amiga.