sábado, 4 de abril de 2009

Diario de un estudiante ( 4 )


Foto: Esparta













Mayo, 2007


El dia anterior al primer parcial veo y escucho TV en inglés, pienso en inglés. Por la mañana desayuno mientras escucho música en ese idioma. Debo estar en la universidad antes de las 08:00, hora en que supuestamente comienza el examen de 120 minutos. Si contamos el tiempo de espera hasta que la profe viene -habrán pasado unos cinco- y el tiempo para acomodar los bancos en filas y columnas, y repartir las hojas con instrucciones....no son 120 minutos los que tenemos. En examen está dividido en tres partes: gramática, audición y redacción. Si fallamos en la redacción o en la gramática, el resto no servirá para aprobar. La parte de audición consiste en escuchar una grabación tres veces y luego responder unas preguntas sobre la misma. Para eso, dejamos lo que estemos haciendo por cinco minutos para poner toda nuestra atención en los oídos.
Yo comencé con la gramática y el ejercicio de comprensión de lectura dentro de esa sección. Después de la primera hora, cuando ya sentia como si me saliera humo por las orejas de tanto pensar, todavia quedaba la redacción.el tiempo pasaba muy rápido y los estudiantes de la clase de las diez comenzaban a amontonarse en la entrada como exigiendo silenciosamente que terminemos de una vez.
A la diez de la mañana de ese dia ya había aprobado mi primer examen parcial de la carrera, aunque eso lo sabría la semana siguiente, al recibir los resultados.




Junio, 2007


Segundo examen parcial, parte escrita. Esta vez comencé por la redacción, mirando bien el reloj para saber administrar el tiempo. Lo hice todo bastante mejor que la primera vez. Sin embargo, se me pasó por alto un ejercicio y no lo hice, lo cual me costó 10 puntos. Saqué 80 en lugar de 90, por lo cual el promedio no me alcanzaba para aprobar la materia sin tener que dar examen final. En lugar de 6, ese promedio seria 5.5, tan cerca y tan lejos.
En la parte oral del examen pensaba que ya había quedado afuera, por lo cual al final del mismo me despedí gentilmente en inglés diciendo a las profesoras que habia aprendido mucho en ese tiempo. Tal vez yo era mas exigente que ellas o no tenía una correcta apreciación de esa circunstancia, porque más tarde supe que habia aprobado. Habia obtenido el mínimo necesario, otra vez salvado y agarrado del borde del abismo con los dedos.



Julio, 2007

Estábamos de vuelta en el salón donde habíamos tenido la primera clase. Esta era la última del cuatrimestre. Antes la sala estaba llena,con sus 65 estudiantes. Ahora quedábamos 22. Mas bien 21, porque una compañera decía que había decidido dejar esos estudios, pues no soportaba la presión. Curiosamente, había aprobado esa etapa, pero no queria emprender la segunda. Yo sabía lo que era la presión, la disciplina, incluso el peligro, en las prácticas de artes marciales. Me habían servido de mucho en luchas que no eran físicas, auqnue el cuerpo las sentía también, y me serviría, ese mismo autocontrol, en la etapa que aun estaba por venir, pues ésta había sido la parte fácil.

Continuará...