miércoles, 16 de mayo de 2012

Relato de viaje: León




Ya había mencionado antes mi paso por la ciudad de Guanajuato, México. En el mismo viaje, siempre moviéndome por la zona de El Bajío- región  natural y cultural en el centro de México formado por tierras planas y fértiles de los estados de Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Querétaro-  tuve el gusto de visitar también una gran ciudad:  León.
Lo primero que a uno le llama la atención es su tamaño: No sé cuánto anduvo el ómnibus a través de uno o dos barrios hasta llegar a una zona comercial. De un lado de la avenida había grandes restaurantes con diversas ofertas en cuanto a sus platos y sus precios. Del otro lado, grandes centros comerciales estaban prácticamente uno al lado del otro. Un cartel anunciaba: "Centro histórico 6 km".
Es la séptima ciudad más grande del país, con más de 1.600.000 habitantes, y la más poblada del estado de Guanajuato. Según leí más tarde en Wikipedia,  " León ocupa la primera posición de Latinoamérica en la división de las ciudades más grandes con mejor costo- beneficio".
Un vuelo de conexión lo llevaría desde la capital hasta el Aeropuerto Internacional de Guanajuato en menos de una hora.
En uno de esos centros comerciales comí muy bien, después de decidirme entre una gran variedad de posibilidades, incluyendo comida típica de otros países, por ejemplo comida china o incluso platos típicos de Argentina. No faltaba tampoco un Mac'Donalds ni un local de café Starbucks, donde pude elegir cada detalle de tal manera de tomar un café personalizado. Hasta le habían escrito mi nombre al vaso.
Había más de una docena de salas de cine, y tras comprar las entradas recorrimos un largo pasillo hasta dar con la sala correspondiente. En caso de llegar tarde, podríamos haber visto esa película en el siguiente horario de otra sala. Además de los comercios de ropa, librerías, música y videojuegos, había dos o tres escenarios donde generalmente un artista tocaba o un grupo bailaba, como atracción adicional para quienes paseaban por allí.




 El centro histórico, por otro lado, el estado atractivo que no debe perdérselo quien viaje a esa ciudad. La plaza central tiene a su alrededor bellos templos, aparte de la municipalidad, las galerías con comercios, cafés y heladerias. Al visitarlo en época cercana a la Navidad, la decoración temática otorgaba a la plaza un atractivo extra.
Si decide volver con sus propios ojos recomiendo que se tome su tiempo, pues hay mucho que ver, más de lo que se podría en un solo día.