domingo, 1 de marzo de 2009

Diario de un estudiante de inglés


Foto: kafeole






Cuando era niño leí "Robinson Crusoe". De inmediato percibí que era diferente de otros libros. Era el diario de un náufrago, un sobreviviente, un hombre que se las arreglaba solo frente a las circunstancias. Al empezar a contar mi historia me viene ese libro a la memoria, y supongo que cada cosa ocurre por alguna razón, especialmente en la mente humana, que siempre está asociando ideas. También me viene a la mente el principio de otra historia, el Martín Fierro:

Aquí me pongo a cantar
al compás de la vigüela,
que el hombre que lo desvela
una pena estrordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.

Pido a los santos del cielo
que ayuden mi pensamiento:
les pido en este momento
que voy a cantar mi historia
me refresquen la memoria
y aclaren mi entendimiento.

¿Por qué será que un argentino se identifica tanto con las líneas del Martín Fierro o con las letras de tango? Debe ser porque lo vivimos cada dia y porque hay cosas que nunca cambian. Mejor empecemos con mi historia. Yo empezaría a contar desde marzo del 2007, si bien había empezado unos meses antes.


Marzo de 2007, costa de Mar del Plata.


Claudia y yo estábamos sobre las rocas de La Perla, al lado del jardín y del puente.Mirábamos alternativamente el mar y el jardín. A mi me costaba creer que semejante masa de agua fuera tan grande. Sabía que del otro lado, a miles de kilómetros, estaba la tierra de donde ella había venido y a donde volvería pronto.
-¿Como se pronuncia "together"?- le pregunté.
Ella me lo dijo un par de veces. En los días en que estuvo conmigo me regaló su libro de gramática inglesa, más que útil, fundamental para mi, y me brindó su ánimo y sus buenos deseos ante la carrera que estaba por comenzar. Lo único que yo sabía era que en las clases hablaban siempre en inglés. No tenía ni idea de que me esperaba mucho más que eso en cuanto a dificultades.


Noviembre de 2006, en casa.


Diez años antes, había estudiado inglés por dos años en un instituto privado. Ahora tenía en casa mucho material que no había usado: libros, cassettes, CD-roms, etc.
Una vez decidido que estudiaría el profesorado de inglés, me puse a estudiar por mi cuenta, siguiendo mi tradición de autodidacta. Quienes serían mis compañeros habían estado estudiando inglés por tres, cinco, o hasta 9 años antes de entrar a esa carrera. Yo ya no tenía dinero para institutos privados. Sólo tenía la universidad pública.


Abril de 2007, en la universidad


Después de inscribirme supe que había que asistir a dos semanas de clases y ejercicios previos al inicio de primer año. Supe también que la primera de esas dos semanas ya había pasado. Afortunadamente no eran obligatorias.Llegué a la primera clase de la segunda semana, me senté, y las cosas comenzaron a suceder.

Continuará...

8 comentarios:

Marinel dijo...

Pinta bien este relato,querido Jorge.
Lo seguiré con atención para ver cómo transcurren los avatares de tu vida o la del protagonista.
Besos.

Jorge Fenix dijo...

Marinel: a diferencia de la historia escrita hace un tiempo, conm hombres de negro y fantasmas, esta vez es una historia real. Escribiré sobre mis experiencias, mientras me preparo para comenzar un nuevo año de estudios, acerca del cual yo también quioero saber como sigue.
Un beso,amiga

Conchi dijo...

Hola, Jorge. Estuve días sin pasar a saludarte pero aquí estoy y leeré con interés tu relato, que ya veo que es verídico.
Te deseo que tengas un buen comienzo de curso y mejor final!!
Un abrazo.
Conchi

Jorge Fenix dijo...

Gracias Conchi, yo también estuve varios dias sin entrar a escribir en el blog, pero ya estoy listo para regresar y seguir escribiendo.
Un abrazo.

Persis dijo...

¡Ay! Este relato me pegó un coscorrón... Jamás pude aprender inglés y (a la vejez, viruela)ahora tengo que comenzar a hacerlo para terminar mis estudios universitario o no me recibo más. ¡Un afectuoso saludo!

Jorge Fenix dijo...

Persis: más vale tarde que nunca. Yo no tengo 21 años como la mayoria de mis compañeros de clase. Empecé la carrera con 36. El conocimiento de idiomas es bueno a cualquier edad.
Saludos.

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias

Jorge Fenix dijo...

No entiendo, supongo que tratas de decir "muy interesante" ( très interessant ). Me alegro de que te guste el relato.