En una época con muchos cambios,donde los acontecimientos se suceden de prisa, siempre es bueno tomarse un tiempo para meditar acerca de donde estamos y hacia donde vamos.
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lunes, 25 de noviembre de 2013
Tu aventura personalizada
Recuerdo aquellos libros de hace muchos años, de la serie "Elije tu propia aventura". ¿Los conociste? Eran historias para niños que permitian elegir cómo continuar llegados a un determinado punto. "Si decides esto, ve a la página X; si decides esto otro, ve a la página Y". Asi podía haber diferentes desarrollos y finales para la primera ocasión en que lo leyéramos, y podíamos volver a leerlo con otro final, auqnue las opciones eran muy limitadas y las historias muy breves.
Más tarde, con los videojuegos, llegaron nuevas posibilidades. Con los Sims, el usuario elegia constantemente lo que ocurriría, y las opciones de personalización resultaban innumerabels por no decir prácticamente infinitas. Incluso en juegos de acción como el Call of Duty, como he mencionado en mi blog literario, las versiones más recientes incluyen que el jugador pueda tomar decisiones que cambien el final del juego entre varios desenlaces posibles.
Acabo de asistir a otra interesante propuesta: el juego "Beyond: two souls", ver más en este link de wikipedia.. ¿Cómo definirlo? La primera impresión es que más que un video juego es una película personalizada. Si hasta hay actores que pusieron sus voces y las caras de los protagonistas - Ellen Page, Wlliam Dafoe-son las mismas caras de los actores. También hay un bien pensado argumento, atrapante, emocionante, con otras historias dentro de esa historia.
Imagen: Game Wiz Si
El jugador guia a la protagonista, Jodie, através de muchas aventuras y de momentos sentimentales y trascendentales, además de las escenas de acción, por supuesto. Se pueden tomar muchas decisiones que afectan el desarrollo de los hechos y que pueden conducir a varios finales posibles,cada uno de ellos también emocionante.
Mi experiencia ha sido la de verlo en youtube como si fuera una miniserie, siguiendo cada parte con interés. Un usuario grabó todo mientras lo jugaba para luego subirlo. Me pregunté por un momento qué pensarían los diseñadores. Tal vez lo aprobarían, porque en la sección comentarios muchos escribian que tras ver cómo era, deseaban comprar el juego. Tengo entendido que la misma empresa hizo otro juego de semejantes caraterísticas llamado "Heavy rain". Parece que estamos en una nueva era para narradores,actores,diseñadores y público, donde lo difícil seria aburrirse.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Amor y sexo on line

Foto: d70focus
Esto sucede en la República Surrealista de Akinoestán, ubicada entre la Atlántida y las Antípodas. Desde algún punto remoto de ese gran país, un joven chatea con una chica de la República Platónica de Akisikestán. Se conocieron en una de tantas páginas de contactos personales, esas que proponen hacer amigos, encontrar pareja, etc. Por un precio adicional podían incluso hacer búsquedas específicas en las bases de datos, o mandar varios mensajes al día en lugar de solo uno o dos. No había servicio que no se pudiera pagar con tarjeta de crédito, pues el amor era para muchas empresas un negocio floreciente.
Así fue como se conocieron, se hicieron amigos, y luego se volvieron novios, o cybernovios, o como quiera que se deba llamar a esa nueva forma de relación de estos nuevos tiempos. En ambos sentidos viajaban los “te quiero”, “te amo”, “te extraño”, junto con las tarjetas virtuales y los e-mail románticos. Otras páginas ofrecían tarjetas y poemas de “amor a la distancia”, pues ya era un fenómeno muy frecuente y cada vez más usuarios las enviaban.
Al mismo tiempo, en otros puntos lejanos, muchos individuos se conectaban entre sí, y no precisamente por amor, sino por lo que ellos llamaban “sexo virtual”; algo así como el “helado caliente”, los pilares del arco iris, o el punto donde se cruzan las líneas paralelas. En esas salas de chat las solteronas mentían su edad mientras un grupo de pervertidos se alteraba ante las sugerencias de otros pervertidos que mentían ser mujeres.
Paradójicamente, fue el gran apagón lo que le abrió los ojos a muchos y les permitió “ver la luz”. Sin energía eléctrica por varios días, descubrieron que tenían vecinos y vecinas, se fueron conociendo cada vez mejor, se formaron nuevas y mejores relaciones.
Sorprendidos de cómo habían sido antes, observaban cómo el resto del mundo seguía autoengañándose con ilusiones, enamorándose de una pantalla con la cual no podrían tener hijos. Se sorprendían también de la creciente población de los universos para lelos, pues no hay peor engaño que aquel donde alguien entra y permanece voluntariamente, ni mejor antídoto que el valor y el amor, capaces de vencer cualquier obstáculo.
lunes, 13 de octubre de 2008
Facultades alteradas ( 8 ) Final

Foto: marcusrg
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier similitud con lugares, personas o hechos reales es pura coincidencia. Obra previamente registrada.
13. Ellos
- Tú debes ser descendiente del primer Janius. – dijo uno de ellos.- Después de todo, la última barrera funcionó.
-Y ustedes son quienes empezaron esto. –dije. – Acabo de verlo allá dentro.
-Tu familia siempre tuvo esas capacidades. -. Dijo el segundo de ellos. – Por eso el primer Janius nos ayudó mucho durante la Edad Media. No todas las leyendas de la época eran falsas, ni se reducía todo a superstición.
-¿A qué se refiere con “la última barrera”?- preguntó Amanda, ya repuesta.
-Lo supiste todo el tiempo.-Le expliqué. –Las leyendas suelen tener algo de verdad. Abrieron un portal sin tener conciencia de lo que hacían, y pensaron que lo habían sellado. Solo habían conseguido retrasar todo este tiempo los esfuerzos de esa entidad. La última barrera no eran las puertas, sino la esperanza y la búsqueda de realización personal que atraería a la gente de bien, incluyéndome a mí. El descendiente de quien los ayudó antes. El heredero de esas mismas capacidades. Por eso sentí que la entidad me tocaba peo no podía poseerme. Por eso tuve las visiones, y tal vez por eso vine a este lugar a estudiar desde un principio, como si fuera mi destino.
-¿Y ellos?
- Llamémoslos, así: Ellos. Supongo que los caballeros no desean publicidad, a pesar de estar entre nosotros desde hace siglos.
-Al igual que su antepasado….-dijo la mujer. –…no lo hacemos ni por fama ni por dinero. Solo por proteger a quienes no entenderían que hay en el mundo mucho más de lo que imaginan.
Ella hablaba mientras depositaba en el piso una caja y la abría: contenía un extraño artefacto. Era una esfera reluciente, como una gran bola de cristal, apoyada en una base con teclado y una pequeña pantalla.
-Esta vez la podemos sellar definitivamente. –Agregó.- Ya ordenamos la evacuación de toda la zona.
-¿Qué es eso?- le pregunté.
-Tecnología, por supuesto. Así supimos que el portal estaba abriéndose de nuevo: percibimos las alteraciones causadas en el espacio-tiempo, como un sismógrafo percibiría los sismos previos a un gran terremoto. Este artefacto es experimental. En teoría, puede causar una implosión de gran magnitud que haga colapsar el tejido del espacio-tiempo dentro de un área limitada, y así cerrar el portal entre ambos mundos.
- ¿Y en la práctica?
- En la práctica, estaremos probando un explosivo experimental en los cimientos de un edificio. Es el único recurso que tenemos. Si falla, el edificio será lo que menos nos preocupe a todos.
14. Implosión
- Tendremos una única oportunidad. –les dije. – Apóyenme en todo lo que necesite.
- Puede contar con eso.- dijo el primero.
-Amanda, vas a esperar aquí afuera en caso de que alguno de nosotros salga herido y necesite ayuda para caminar. Usted. –Miré al segundo.- Deme su arma.
- No lo va a matar con balas.
-Lo sé.-dije mientras la tomaba y le quitaba el seguro. – pero es suficiente que lo debilite para que ustedes no sean poseídos. Denme 30 segundos. Después entran con el artefacto e inician la cuenta regresiva.
Entré al pasillo apuntando hacia el fondo. La luz se hacía ya muy intensa.
-Ja…nius.
La entidad comenzaba a atravesar el portal. Adoptaba mi forma física como si no tuviera una propia, cosa que creí probable. No tener una forma le permitía adoptar muchas. Quienes lo apoyaban estaban cerca ya a punto de cruzar, podía sentirlos.
Avancé con pasos firmes mientras le disparaba una y otra vez. No lograba más que retenerlo en el sitio donde se encontraba. Comenzó a reírse de mí, sintiéndose ya victorioso. Para ese momento yo ya había avanzado hasta el espejo y le disparé la última bala, rompiéndolo en docenas de pedazos.
Ellos entraron mientras yo luchaba cuerpo a cuerpo con la entidad debilitada.
-¡30 segundos!- gritó uno de ellos.
-Golpeé a la entidad y con una de mis piernas lo empujé con todas mis fuerzas de nuevo a través del portal. Mi carrera empezó.
Pasillo, escaleras, nuevos pasillos… otro tramo de escaleras. Ellos y Amanda se encontraban ya muchos metros más adelante. Corríamos tanto como daban las piernas y los pulmones. La cuenta regresiva terminó cuando ya habíamos ganado el exterior. En los primeros tres segundos no pasó nada. Luego el suelo comenzó a temblar. Detrás de nosotros el edificio entero temblaba. Colapsó y cayó sobre sí mismo como en las demoliciones, pero no se terminó allí. Los escombros se hundían bajo el suelo. Ese suelo mismo que pisábamos parecía moverse lentamente hacia atrás. Una corriente de aire trataba de succionarnos hacia la fuente de la implosión. Todos los objetos que estaban sueltos, papeles, hojas de árboles, eran arrastrados hacia ese lugar. Sentía como si estuviera nadando contra la corriente, corriendo contra el viento, y por un momento no sabía si escaparía de ese efecto.
Cuando todo finalmente pasó, sólo quedaba un enorme cráter. Ese era el sitio donde Amanda y yo nos habíamos conocido, donde habíamos llegado buscando futuro, donde persistíamos en nuestro esfuerzos a pesar de tanta burocracia. Un espacio vacío, no solo en el terreno. La última barrera había funcionado, tal vez a un precio muy alto.
15. Vacaciones anticipadas.
Como correspondía, Ellos se ocuparon de la construcción de un nuevo lugar donde estudiar, esta vez mucho más moderno y confortable, y sin demonios incluidos en el diseño. Tal vez fuera verdad que todo pasa por una razón. En cuanto al cráter, no era posible ocultarlo ni negarlo. Explicaron la caída de un meteorito detectado con poco tiempo de anticipación, apenas suficiente para evacuar la zona. Hasta hicieron filmaciones trucadas que mostraban la caída y aparecieron supuestos testigos del hecho, así como científicos que explicaban el fenómeno al mejor estilo de los canales de documentales.
En lo que respecta a nosotros dos, Amanda y yo, Ellos estaban agradecidos y preguntaron qué podían hacer por mí. Yo supe exactamente lo que quería.
- Por fin solos.- le dije a Amanda mientras la abrazaba.
A lo lejos, el cielo casi se confundía con el horizonte. El mar estaba en calma y el clima era de mucho amor. La experiencia de tener mi propio yate era maravillosa, y la compartía con la persona que más me importaba en el mundo.
-¿ Dónde iremos? – preguntó ella.
- Elige un destino. Te ofrezco el mundo. –le respondí antes de besarla.
Final
Si buscas otra historia con estos personajes, recomiendo Speculum, ambientada un tiempo después.
Facultades alteradas ( 7 )

Foto:Daquella manera
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier similitud con lugares, personas o hechos reales es pura coincidencia. Obra previamente registrada.
12. El portal
Permanecimos inmóviles por un tiempo que nos pareció una eternidad. Estábamos a la espera, sin saber si algo saldría de allí en cualquier momento, si debíamos huir, entrar o quedarnos allí. Nada más sucedía. Me acerqué a la puerta y la terminé de abrirla. Se notaba que el lugar no había recibido ventilación ni limpieza en mucho tiempo. Amanda espiaba sobre mi hombro. El pasillo de piedra se extendía muchos metros y estaba en penumbras, escasamente iluminado por una luz que provenía del fondo. Entramos lentamente, pisando con cuidado, midiendo cada paso. Las paredes tenían inscripciones en otros idiomas, como el latín, fórmulas matemáticas complejas, escritas a mano, algunas escenas de batalla y retratos pintados en la piedra misma. Después de haber entrado varios metros notamos que el pasillo parecía dividirse en dos partes, una a la izquierda y otra más adelante a la derecha aparte de la luz al final. Antes de llegar a la primera desviación, Amanda me llamó la atención sobre una de las pinturas. El hombre retratado se parecía mucho a mi, solo que debía ser de la edad media, un hombre de armas de aspecto valeroso y noble. La inscripción debajo decía: “Ex unque leonem”, y debajo de eso, “Janius”. Tuve una extraña sensación de estar conectado en cierta forma con él, aunque no conocía antepasados tan remotos.
De pronto las puertas detrás de nosotros se cerraron con un gran estruendo. No terminé de girar en esa dirección cuando tuve la sensación de que algo se movía rápidamente detrás de mí. Lo que fuera desapareció velozmente del área de mi visión periférica y se perdió en las sombras. “Creo que no estamos solos”, pensé, pero no quise decírselo a Amanda, que prácticamente se abrazaba a mí. Me separé un paso para avanzar mientras mis ojos se acostumbraban a la poca luz. La miré. Entre ella y la puerta no había nada. Sentí que algo me tocaba un hombro. Giré y sentí que algo se movía de nuevo. Demasiado rápido para mí.
-Janius…
-shhh…. –no hagas ruido , le dije bajo sin mirarla.
_Ja….nius. –su voz estaba cambiando. Ya no parecía ser ella.
-¿Amanda? –la miré y vi sus ojos brillando, sentí la voz que no era suya, ni parecía humana.
-¿Quién es Amanda?-Dijo mientras me tomaba con las dos manos y levantaba mi cuerpo entero, golpeándolo con fuerza contra una pared del pasillo. Casi no llegué a tocar el suelo cuando ya me estaba lanzado hacia el fondo. Luego de dar una vuelta para amortiguar la caída, vi que me había lanzado a varios metros.
Avanzó hacia mí. Sea lo que fuere, no podía atacarlo sin arriesgarme a lastimar a Amanda también. Esquivé su golpe y usé su propio impulso para arrojarla a la entrada de la desviación izquierda del túnel. Solo tenía tres metros y al final un espejo contra el cual la sujeté. Vi mi reflejo mirándome. Reía y me giñaba un ojo en gesto de burla. Ella se desmayó entre mis brazos. Lo que la hubiera poseído, no tenía mucho poder…todavía. Había salido tal vez de ese espejo y había regresado al mismo. Al fondo, la luz se hizo más fuerte. Estiré un brazo, como si mi palma quisiera tocar esa luz a pesar de estar a varios metros. Entonces tuve las visiones. Las fugaces imágenes del pasado me mostraron escenas de lucha en otras tierras, el bien contra el mal, el ser humano contra cosas difíciles de describir. Los extranjeros en ese mismo pasillo, lo que les había pasado al abrir el portal y su intento casi exitoso de cerrarlo. Del presente capté la presencia de muchos seres hostiles, tal vez humanos, tal vez no. Estaban del otro lado de la luz, en ese portal que se estaba abriendo cada vez más. Eran muchos, eran crueles, y ya venían en camino.
Ayudé a Amanda a salir mientras se reponía. De afuera llegaba el sonido de sirenas y de gente corriendo y dando órdenes. Entonces, al salir, allí estaban ellos.
-¡Ustedes!-exclamé, reconociéndolos parecidos a los extranjeros de mis visiones.
Los dos hombres y la mujer vestían elegantes trajes negros, zapatos negros, camisas blancas. Tenían un aspecto serio e intimidante, pero aun así parecían asombrados de verme. Traían con ellos un extraño artefacto.
Continuará...
martes, 7 de octubre de 2008
facultades alteradas ( 6 )

Foto: Paulo Brandão
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier similitud con lugares, personas o hechos reales es pura coincidencia. Obra previamente registrada.
9. El mar como marco y testigo
-Me gustaría que mi casa fuera un yate y así moverla por el mundo.
-Eso suena muy lindo. Podríamos conocer muchos lugares, veríamos muchos atardeceres y amaneceres en el mar…
-Y nos besaríamos mientras el mar mece suavemente la embarcación.
-¿Cómo la llamarías, a esa embarcación?
-¿Qué tal “Amanda”?
-Me gusta el nombre, pero yo quiero ser la única Amanda.
-Ciertamente eres única.
- ¿Qué tanto me amas?
-Te amo tanto que llegaría hasta el fin del mundo por ti. “Amor vincit omnia”, que en latín significa….
-Dejemos la lección de latín. Sólo bésame.
10. La fuente
Las palabras no se las llevaría el viento. Las conservaría para traerlas de nuevo hacia mí y recordármelas, como si hiciera falta. No sería ése ni el único ni el más interesante de los fenómenos observados. Al regresar a casa tuve una extraña experiencia. Debiera decir que fue un sueño, uno que parecía muy real. Nunca sabré qué tan real es un estado de conciencia antes de que logremos “despertar” del mismo para pasar a otro.
Una de las paredes de mi cuarto ya no estaba. En su lugar se abría un pasillo de la facultad. Una tenue luz roja parecía alumbrar ese escenario a través del piso y las paredes. Yo caminaba a lo largo de los pasillos, bajaba escaleras, miraba a mi alrededor con preocupación mientras seguía bajando. Tenía la sensación de que no era bienvenido en ese lugar. No debía estar allí.
Ya me encontraba por debajo del nivel del suelo, en el sector de las aulas más bajas. Un último tramo de escaleras y llegaría a donde generalmente nadie iba nunca.
Los golpes se sentían con más claridad a medida que me acercaba. Esas puertas parecían mucho más viejas que el resto de la universidad. Hasta donde yo sabía, siempre habían estado cerradas. Alguien las golpeaba desde adentro una y otra vez. Las puertas resistían. Sobre ellas, un reloj se había detenido a las doce y un minuto.
Supe que esa era la fuente del mal. Lo podía percibir: el sinsentido que afectaba a tanta gente, la depresión, la locura. El mal era irradiado desde el otro lado de esas puertas. De pronto una de las ellas cedió ligeramente. El reloj comenzó a funcionar con las agujas moviéndose hacia atrás. Era una cuenta regresiva.
11. El principio del fin
Me daba miedo bajar de nuevo hacia aquel sitio. “De nuevo”, pensaba, sintiéndolo tan real. No le conté a Amanda sobre aquel extraño sueño, o lo que fuera. Si mi subconsciente trataba de decirme algo, o si era un sexto sentido advirtiéndome de un peligro, era una cuestión que quería interpretar yo mismo.
Lo que ella me contaba mientras bajábamos era la leyenda urbana relacionada con ese sitio. Según fuentes que nunca son conocidas en esas historias, esa zona no habría sido elegida originalmente para construir la universidad, sino que se haría en otra parte. Allí se reunían hace mucho tiempo unos extranjeros de quienes se pensaba que practicaban extraños rituales. Un día habrían empezado a enloquecer y huir espantados. Los dos únicos que escaparon sanos y salvos del mal cerraron las puertas, las aseguraron con poderosos símbolos grabados sobre las mismas, y usaron sus influencias para que se construyera sobre ese espacio. Tenían la esperanza de que la atmósfera de un sitio dedicado a la educación, la esperanza, la realización personal y profesional, formara una barrera adicional contra el mal.
Pues allí estaban las puertas, aun cerradas. El reloj estaba detenido a las doce en punto. Los símbolos, si alguna vez habían estado allí, habían sido borrados por el paso del tiempo o por personal de mantenimiento.
El gato negro, mascota del lugar, bajó por las escaleras, curioso como siempre. Mientras yo miraba más de cerca las puertas, tratando de adivinar la forma original de los símbolos, Amanda levantó al minino para acariciarlo. Le pedí que viniera y me diera una opinión sobre lo que estaba viendo. Al dar el primer paso, el gato se mostró inquieto. Al segundo paso de Amanda, movió las orejas hacia atrás, mostró sus dientes mientras miraba hacia la puerta, se soltó de las manos de ella y huyó rápidamente hacia arriba.
-¿Que te pasó?-pregunté al ver un poco de sangre.
- No es nada, me arañó. Maldito gato.
No era grave, ciertamente, aunque un momento después fuimos nosotros quienes nos asustamos. La misma puerta de mi sueño terminó de ceder y se abrió varios centímetros.
Continuará...
jueves, 18 de septiembre de 2008
Facultades alteradas ( 4 )

Foto:Carlos Allevato
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier similitud con lugares, personas o hechos reales es pura coincidencia. Obra previamente registrada.
6. Extrañamiento
Hay historias de barcos fantasmas: todo está en su sitio, incluso la comida; todo excepto la gente. Hay pueblos fantasmas también, y quién sabe si eso será más que una metáfora. Quien no haya venido antes, como yo, tan temprano, pensaría que esta es una de esas historias.
Los pasillos los siento estremecedoramente silenciosos. Con cada paso tengo miedo de despertar a un monstruo oculto. Incluso se cuentan diversas cosas por las cuales muchos no vendrían solos en estos momentos. En las aulas, los bancos están desordenados de tan inquietante manera que parece que una turba enfurecida los hubiera agarrado a patadas. Hay restos de cigarrillos y de paquetes de galletitas en el suelo. De haberse producido una batalla entre romanos y tribus bárbaras, hubieran dejado todo mas ordenado, pues es sabido que luego de la batalla recogían los cuerpos y las armas.
Están por todas partes los rastros de seres casi humanos, que no consideran ese sitio como algo suyo, o de su país, pero es temprano y nadie ha llegado todavía. Un gato negro pasa sin hacer ruido y sin fijarse en mi. Está acostumbrado a nuestra presencia. Algunos dicen que es una de las mascotas de la facultad, otros piensan que es la reencarnacion de un estudiante, o tal vez algo más siniestro. Parece que quienes son supersticiosos también fueran racistas.
Algunas películas empezarán como este día, solo que serán científicos quienes entrarán a un escenario como este, vistiendo trajes que los protejan de los virus. Recién después de analizar el aire se quitarán los trajes y se preguntarán qué rayos ha ocurrido aquí. Pues nada en particular, esto es aquí lo normal y ya se acostumbraran,como yo.
Los demás comienzan a llegar uno por uno. Yo me he sentado. No se si debería relajarme tanto, pues estoy medio dormido. No, no creo que pueda quedarme dormido aquí y hasta soñar, pero nunca se sabe lo que en tal sitio soñaría.
Escucho una voz. parece que me habla a mi. Abro los ojos y veo al gato negro sentado en frente.
-¿Me hablas a mi?
-Si, a ti. Pareces sorprendido.
- Bueno, sinceramente no lo esperaba.-dije.
-¿Todavía estas medio dormido,verdad?
-¿Se me nota mucho? -pregunté
-Yo creo que si, porque en vez de mirarme a mí, miras a ese gato.
Sentí una mano sobre mi antebrazo izquierdo y vi a una compañera a quien había saludado un par de veces. Sonreía con simpatía y con sinceros deseos de saber más de mi. El gato maulló y se retiró.
Supe, por nuestra primera conversacion, que su nombre era Amanda, que estaba en las mismas clases que yo, y que teníamos muchas cosas en común, por lo cual me cayó bien y el sentimiento fue mutuo. Ella también me contó alguna que otra leyenda urbana, incluyendo a ese lugar donde nos encontrábamos.
Continuará...
martes, 9 de septiembre de 2008
Facultades alteradas (3)

Foto:borrowed time | demi-brooke
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier similitud con lugares, personas o hechos reales es pura coincidencia. Obra previamente registrada.
4. Quo vadis?
A primera vista, los pasillos son todos iguales, con baldosas del mismo diseño y los mismos colores en las paredes. Un pasillo conduce a otro, que conecta con otro, que a su vez, desemboca en otro. Un ser humano normal puede caminar mientras sus fuerzas se lo permitan sin encontrar obstáculos.
No hay dos escaleras con la misma cantidad de escalones, ni con la misma cantidad de tramos. Las paredes tienen casi siempre la misma decoración, excepto cuando es cambiada, en todos los pasillos a la vez. Las oficinas cuentan en todo momento con empleados, y si les haces alguna pregunta, te enviarán a otra oficina, en otro nivel. Eventualmente encontrarás la oficina que estabas buscando, donde te dirán que debes volver en otro horario.
Todo está maravillosamente diseñado para destruir la lógica del pensamiento occidental, estimulando el instinto y la intuición. Hay un motivo para ese diseño, algo que explica la confusión, la tensión y hasta la maldad que afecta a quien pase demasiado tiempo ahí dentro. No lo descubro todavía, peo lo haré. Mientras tanto, es tiempo de tomar la siguiente clase.
……………………………………
“¿Alguna pregunta?”. Supongo que viene bien decir eso al final de una explicación. Nosotros lo estábamos escuchando al principio de la clase. Debíamos tener muchas dudas y preguntas, pero no salía ninguna. Nos mirábamos unos a otros, escuchábamos el sonido de un grillo en alguna parte, el ruido de un auto al pasar por la calle.
Comprendo bien, compañeros, colegas, camaradas, que estamos solos en un sitio nuevo, que no nos conocemos aún, que somos todos extraños, que son los primeros días de clase. Sin embargo, no son aquellos primeros días en la escuela, sino en la universidad, y como ya todos tenemos más de 18 años, más vale que alguien rompa el silencio de una vez o esto va a empezar mal.
Ni modo, tendré que ser yo o nos vamos a quedar a vivir aquí. ¿Qué rayos puedo preguntar? Recordé uno de los temas que escuché en el curso previo al comienzo de clases: la crítica es subjetiva. Dije: “¿La crítica es subjetiva?”
“¿Es una afirmación o una pregunta?”, quiso saber la profesora. Tenía razón, yo no sonaba muy convencido. Lo pensé una fracción de segundo. Dije que era una pegunta.
“Es una buena pregunta”, dijo ella, y comenzó a hablar por unos cuantos minutos.
Esto iba a pasar a veces. Alguien tendría que dar el puntapié inicial, romper el hielo, hasta que con el tiempo nos fuéramos convirtiendo en nuevas personas, adaptadas al nuevo entorno, cambiados en mayor o en menor medida, pero definitivamente, diferentes.
...........................
5. En busca del saber
Segunda lección: el que se mueva más rápido, tendrá con qué estudiar. Como cualquiera puede imaginar, en la carrera de letras hay que leer muchísimo. A veces novelas, cuentos, poemas; otras veces críticas sobre esas obras, y otras veces críticas sobre las críticas. Más tarde nosotros elaboraríamos nuestros trabajos prácticos, donde escribiríamos nuestras críticas sobre las críticas de las críticas de las obras. ¿Qué pasaba cada vez que un profesor nos indicaba leer una novela? Pues para empezar, las obras eran casi siempre para los próximos 15 días, lo mismo si eran de cien páginas o de trescientas. Como cursábamos dos o tres materias al mismo tiempo, era frecuente que leyéramos dos o tres libros a la vez. Volvamos al problema de los números: la biblioteca de la universidad tenía dos o tres ejemplares de la obra en cuestión. Las bibliotecas municipales tenían, entre todas, diez ejemplares más. Nosotros éramos noventa, en algunas clases, cien. Así comenzaba una apasionante aventura: los cazadores del libro perdido. Algunos se levantaban y se retiraban antes de la clase, para llegar rápido a la biblioteca, otros partían rápidamente hacia la parada de colectivos, sin detenerse ni para saludar, y otros tenían auto.
Aquel maldito se va antes, un ejemplar que no voy a conseguir. Todavía hay otros. Soy rápido para caminar. Voy a bajar las escaleras antes que ellos, voy a tomar el primer colectivo. Hay un competidor que trata de alcanzar el colectivo corriendo, pero no lo consigue. Mala suerte para él, y buena para mí. Ya en la biblioteca voy directamente a la sección correspondiente. No necesito perder tiempo en los archivos, conozco bien la biblioteca, sé dónde encontrar esa obra. La encuentro e inicio el trámite para retirarla. Le gano el último ejemplar a una compañera por apenas un minuto. Nos miramos de reojo. Mejor suerte la próxima vez. Los que han hecho amigos rápidamente se reunirán a leer un mismo ejemplar, algunos se comprarán el libro.
Continuará...
jueves, 4 de septiembre de 2008
Facultades alteradas (2)

Foto: NEOPIXX
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier similitud con hechos, lugares, o personas reales es pura coincidencia. Obra previamente registrada.
3. Janius, entre la adaptación y la supervivencia
Primera lección: el que llega temprano tiene donde sentarse. Ni el espacio ni la cantidad de bancos eran suficientes para tantos alumnos. Era frecuente ver a los compañeros subiendo y bajando, transportando bancos desde otras aulas, uno tras otro, como una fila de laboriosas hormigas. Para mí, ser puntual tuvo su recompensa: no solo tenía banco, sino que incluso podía elegir donde sentarme, antes que los demás lleguen y ocupen hasta el último espacio. Era todo un lujo.
Siempre había pensado que el saber no ocupa lugar. Ahora estaba chocando de frente con la realidad: la universidad era la “casa de altos estudios”, pero bajo presupuesto.
Por un lado, es cierto que siempre es escaso el dinero para las universidades, y que al gobierno de la República Surrealista de Akinoestán no le interesan esas cosas. Por otro lado, había muchos bancos rotos, y era difícil encontrar uno que no estuviera escrito: declaraciones de amor, filosofía improvisada, obscenidades, dibujos varios, etc. Los primitivos seres de las cavernas, aquellos que pintaban en las paredes, no habían muerto; estaban entre nosotros, y aún no conocían la civilización.
...................................
Terminaba de comer apresuradamente, faltaban 20 minutos para las 13:00, hora de la primera clase, hoy no sería puntual. Llegaría, con suerte, a las 13:01, de modo que tendría que conseguir un banco antes de llegar al aula, y rezar para poder sentarme dentro y no en el pasillo. El colectivo tarda en venir, siempre se tarda cuando uno está apurado. Vendrá cuando tenga ganas, ni modo. Al subir, uno se encuentra con docenas de chicos de escuela primaria que entrarán al mismo tiempo en sus respectivos colegios. Viajamos como sardinas enlatadas. Más vale que llegue a tiempo a la puerta trasera; de lo contrario bajaré varias calles después de la facultad. Permiso, por favor, aquí me bajo.
Entro a la facultad caminando rápido, casi corriendo. La comida me da vueltas en el estómago. Es primavera, hay 30 grados a la sombra y el desodorante ya me ha abandonado. Consigo un banco, lo ubico dentro, que suerte! Otros llegan más tarde que yo, la salida queda totalmente cerrada por los bancos durante dos horas. La profesora va a comenzar con su clase, y antes de tomar la tiza, prende un cigarrillo. No está permitido fumar, pero... ¿a quién le importa? Varios de los estudiantes la imitan. Será un día largo, muy largo.
Continuará...
viernes, 29 de agosto de 2008
Facultades alteradas

Foto: stephmcg
Esta es una historia ficticia, obra de la imaginación. Cualquier parecido con hechos, lugares, o personajes reales es pura coincidencia. Obra debidamente registrada.
Prólogo
Mi nombre es Janius. Vivo en Kalim Rampa, una bella ciudad de la República Surrealista de Akinoestán. La historia que quiero contar es en parte mia, y en parte la de un sitio que ya no existe. Lo que ocurrió parece haber sido olvidado por casi todos como si de un pacto secreto se tratara. Yo no lo he conseguido aun, y tal vez escribiéndola logre por fin sacarla de mi mente y confinarla para siempre a un simple conjunto de papeles. Empezaré por relajarme y recordar como comenzó todo.
1. Janius pensando en voz alta
De niño me preguntaban qué quería ser cuando fuera grande. Primero se me ocurría que quería ser astronauta, pero ya había muchos. Los años pasaron sin que esa pregunta fuera un problema para mí.
Cuando ya me acercaba al momento de la gran decisión, empecé a considerar diferentes alternativas. El sistema de elección era simple: matemáticas no, porque siempre fui terrible en esa área. Química tampoco, porque a mí se me daba por mezclar cualquier cosa, y así no íbamos a terminar nada bien. Derecho no, porque apenas si sabía de que se trataba. Médico... mejor no. Podía estudiar filosofía o letras. En esas áreas, si cometía un error, no mataba a nadie.
Lo de filosofía parecía lindo... pero inútil, porque en esta época a nadie le importa qué es el hombre o para qué existimos. Y si alguien encuentra muchos problemas con eso, va a ver a un psicólogo.
Aclaremos que psicólogo tampoco quería ser, porque siempre pensé que si la psicología realmente funcionara, no habría tantos locos en este mundo. ¿Quién sabe?, tal vez funcione realmente, pero los loqueros no quieran quedarse sin trabajo.
¿Porqué no literatura? Siempre me gustó leer.
Más allá de las bromas, siempre me gustó recorrer una variedad de mundos, acompañando a los personajes a través de todas sus experiencias. Llegó a gustarme tanto que no sólo leía una gran cantidad y variedad de historias, también comencé a escribirlas. No fueron muchas, pero fue muy especial para mí poder crear historias y hacer que otros experimenten diferentes emociones con ellas, como las que yo sentí desde que aprendí a leer.
¿Qué veíamos en el curso de ingreso? Nociones básicas de esto y aquello. Filosofía, gramática y poco más, de manera rápida y superficial. ¿Utilidad? Ninguna. ¿Sentido? Aún en el día de hoy es un misterio. Resultado: una larga lista de notas bajas.
Mal presagio.
……………………………………
2. Primeras clases de Janius
En un primer momento parecía improbable que tanta gente pudiera entrar en un aula normal; después de todo, esta no era el aula magna donde se había hecho el curso de ingreso. ¿Se puede meter a 90 personas en un sitio con capacidad para 60? ¿Por qué no? Cuando se quiere, se puede. Algunos estudiantes descubrieron sus dotes innatas de contorsionistas, otros creyeron recordar que en sus vidas anteriores habían sido faquires; lo importante es que hasta el último centímetro cuadrado disponible fue aprovechado... además del pasillo.
Receta para el desastre: un aula con mucha más gente de lo recomendable, programas incompletos e inadecuados, un profesor lo suficientemente loco para tomar una tarea imposible. Mezclamos todos los ingredientes, los depositamos en un mismo sitio, a una temperatura de 30 grados (a la sombra) y esperamos. Las desgracias empezarán a ocurrir en cualquier momento.
Continuará...
martes, 17 de junio de 2008
Protagonistas

Foto: bachmont
1
No sonó el despertador.
Juárez llegó tarde a su destino. No ocurrió el accidente de tránsito donde se mató. Un joven profesional no lo reemplazó. Dos personas no se conocieron, ni se casaron, ni tuvieron hijos. Uno de esos hijos no desarrolló el chip que adelantaría 20 años los viajes espaciales. No se produciría el primer contacto con extraterrestres hasta mucho tiempo después, ni una guerra entre dos especies.
Juárez no conoce los mecanismos del mundo. Piensa que sólo las armas nucleares o los cometas errantes pueden cambiar la trama del universo.
Distraídamente, saca una moneda y la tira al aire.
Ahí, en el aire, en una moneda que gira, en un despertador que no funciona, en un olvido, en una chispa de creatividad, están los presidentes, las guerras, los descubrimientos, las historias de amor, los premios Nóbel, y estas líneas.
2
Al salir de su casa Benítez no sabía que le quedaban dos horas de vida. La primera pasó volando, consumida en cosas que nadie recordaría. Sesenta minutos inútiles en la existencia.
Tal vez habló de fútbol, fumó un cigarrillo, escuchó las noticias: una guerra, un nuevo aumento de impuestos, dos muertos en un accidente de tránsito.”Manejan como animales” pensó, poco antes de confirmar su hipótesis.
Benítez sabía que iba a morir... algún día, pero lo había olvidado. De hecho, tenía una nutrida agenda, por lo cual, el hecho de morir afectaría gravemente su vida.
¿Cómo llegar al cielo? Benítez fue en auto. Hay muchas y variadas maneras: En auto, en moto, en bicicleta... incluso en cohete, medio mucho más espectacular, y sólo al alcance de unos pocos. Se necesita mucho entrenamiento para hacer tal cosa.
3
No hablaremos aquí de sus edades. Eran jóvenes, aunque nadie es en este mundo demasiado joven para morir, ni demasiado joven para convertirse en motivo invluntario de una muerte.
Estos personajes no tienen los nombres de científicos brillantes, no son ricos ni famosos.
Son actores sin saberlo. Son a la vez la causa y el efecto de cada uno de los acontecimientos diarios. No saben que en determinadas circunstancias podrían llegar a cambiar el destino del mundo. Tampoco quieren saberlo.
4
Cuenta la leyenda que los diseñadores pasaron cierto tiempo observando a estos humanos. Les llamó la atención la fragilidad de esas criaturas, su imperfección, su mortalidad, su escaso conocimiento, completado con mitos y supersticiones, sus variados idiomas: barreras de la comunicación.
Vivían en un mundo realmente pequeño y limitado. Vivían un tiempo relativamente breve, no tenían que cargar con la inmortalidad.
Tenían un conocimiento limitado, podían todavía hacer muchos descubrimientos.
Poseían un poder limitado, y por tanto enfrentaban situaciones límite. Se sorprendían, se emocionaban, se asombraban ante lo nuevo y lo desconocido. La vida promedio de cada uno de esos seres no estaba privada de variedad, sensaciones, aprendizaje, curiosidad y voluntad de superación. Para ellos no estaba todo descubierto, y más aún: la búsqueda era apasionante.
Sin pensarlo mucho, los diseñadores dejaron el universo en manos de sus leyes, probadas y perfeccionadas. Borraron todo recuerdo de sus experiencias anteriores... y se convirtieron en humanos.
Convengamos en una cosa: ese trabajo no fue perfecto. De vez en cuando se advierte su aparición en la física, la música, o la literatura.
viernes, 13 de junio de 2008
Inicio

Foto: Gustty
Es primero de los ojos el encuentro
que sin palabras, mucho comunican,
y las manos al unirse nos indican
que está lleno de atracción nuestro silencio.
¿Son esos mis latidos, los tuyos, o los nuestros?
Circula una corriente plena y agitada
se siente hasta la atmósfera cargada
con el amor que acerca nuestros cuerpos
El sabor de tus labios me deleita,
con tu aroma de mujer respiro y vivo,
tu cabello oscuro y largo sigo
hacia tu piel de mujer sensible y bella
Cerradas unas puertas, otras se abren
a territorios aún poco conocidos
nos guían con precisión cinco sentidos
cinco jinetes que el camino saben.
viernes, 28 de marzo de 2008
El explorador

Foto: mariabonita
El individuo se sienta a escribir. Experimenta la ilusión de estar temporalmente apartado del mundo y de las otras personas. En realidad no puede sustraerse del gran conjunto de problemas,desafíos,oportunidades,esperanzas,costumbres y maneras de pensar ni cuando cree que está solo. Ese mundo es su fuente de inspiración y también el destino de sus creaciones.
¿Como deberia calificarse a si mismo? ¿Simplemente un escritor? Tal vez un aventurero, un creador,un creativo, un descubridor,un ilusionista. Un mejor término parece el de explorador. Explora la realidad y corre el peligro de confundirse y extraviarse en ella. Cada dia corre ese riesgo con gusto,en lugar de la falsa seguridad de un sueño o una ficción creada por los medios. El crea sus propias ficciones. Puede decir grandes verdades por medio de personajes e historias inventadas.
Levanta la cabeza de la hoja ya con algunas lineas escritas. Medita, imagina,calcula,decide, y vuelve a trabajar en su borrador. Debe crear mundos e historias de vida dentro de límites de espacio,tiempo, e incluso a veces, género o tema. A veces siente un déjá vu. No sabe que es solo el personaje de un artículo,escrito por otro personaje de otro plano de realidad. Ese otro personaje,a su vez, olvida con frecuencia haber sido creado también y estar viviendo un mundo de ilusiones que parecen reales. Sin embargo,creados y creadores se necesitan mutuamente. En esa sala donde cree estar solo,donde piensa que nadie lo ve, el personaje del personaje continua creando.
domingo, 16 de marzo de 2008
Narrativa colectiva

Foto: edans
Me pareció interesante la idea de escribir un relato entre varias personas,un fragmento cada uno por turnos. Ya lo habia hecho una vez,y resultó ser un entretenido juego y una buena práctica. Hace falta un poco de orden,asi que propongo a continuación algunas normas. Pueden ser cambiadas en la medida en que se nos ocurran otras que sean más prácticas.
1) Participan quienes primero escriban en la seccion de comentarios.Solo deben declarar ahi su deseo de participar. Por ejemplo, el siguiente turno después del mio seria de Natacha y luego Penelope,ya que declararon su deseo de participar en ese orden.
2) No demasiada gente.Muchos estilos diferentes entre si complicarian el relato. Tal vez el maximo deba ser de cinco o seis participantes en esta ocasión.
3) Otras personas que no participen escribiendo lo pueden hacer opinando siempre que sea de manera constructiva ( simplemente con buena onda).
4) Escribamos un mínimo de 200 palabras por turno y un máximo de 600. No nos tomemos muchos dias para escribir,de ser posible.Los demas estarán esperando.
5) Cada uno puede escribir o "copiar y pegar" su participación en la seccion comentarios,que es publica, o enviarla a mi mail. Es un juego y una práctica,no seamos demasiado criticos.
En el proximo post pongo el comienzo del relato con el título "Speculum" ( titulo provisional ).Lo podremos ver a continuación en la barra de la derecha,sección "narración colectiva". ¡Empecemos el juego!
viernes, 14 de marzo de 2008
Narrativa breve:Percepción

Foto: Ainhoa P
Desconfío del espejo.No estoy seguro de que sea yo quien aparece alli.¿Y si me ha estado engañando?¿Y si los espejos se burlan de nosotros ante nuestra extraña actitud de preguntarles cómo somos? Si sabe a qué le temo,me lo mostrará. Si soy narcisista, inflamará mi ego hasta tal punto que acabe por estallar y los pedazos de mi personalidad manchen las paredes.
Si trato de destruirlo,múltiples fragmentos reflejarán mi lado oscuro desde los más variados ángulos, y se vengarán de mi las ventanas,las vidrieras y los charcos. Lo detesto tanto como lo necesito. Si apagara la luz para quitarle poder,tendría que buscar las respuestas en mi interior. Ese es un espacio tenebroso y profundo donde no he querido internarme solo.
En nuestra vieja relación de amor y odio hay una ilusión de sinceridad que a veces tomo por real. Cuando no lo tengo cerca busco otro tipo de espejo: mis amigos y conocidos.Les pregunto cómo me veo, qué me falta,cómo soy.
Muchas veces les creo. Otras veces sospecho que todos nosotros somos víctimas de las ilusiones.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Sobre el oficio de escritor

Foto: exrorro
No se cuando vivieron los primeros escritores, es decir,los primeros creadores de ficciones que además,las pusieron por escrito.Lo que se es que generalmente no se vive de esto,suele ser una segunda o tercera tarea, no menos importante,por supuesto. ¿Es el cine el séptimo arte? Pues no existiria el cine actual sin guiones,o sea, sin escritores. ¿Como seria la música sin personas que escriban las letras de las canciones? Tendria que ser solo instrumental. Tampoco las series de televisión serían posibles,esas que tanta gente ve en su tiempo libre. Seria diferente la vida sin ficciones con las que interesarse,sentirse atrapado o identificado,emocionarse,etc.
Las herramientas han cambiado con el tiempo,desde la pluma y la tinta hasta el procesador de texto y la impresora. Sin embargo, no cambian los problemas básicos de los creadores de ficcion: tratar de evitar plagios, procurar vivir de lo que hacen, encontrar editores,competir,ganar reconocimiento,etc.
Se puede formar a un profesional en una universidad,en diversas areas del conocimiento,excepto a un escritor,quien puede mejorar en su tarea con la práctica y los talleres de narrativa."Ni un dia sin una linea", es un buen consejo, o como lo practicaba Jack London,al menos mil palabras por dia. Sigo leyendo con atención esa clase de recomendaciones desde que descubrí que me gustaba,queria y necesitaba escribir.
Delivery

Foto: wulanbdg
Hay un limite indefinido entre la civilización y la nada: cada vez menos casas, menos gente, hasta que uno se pregunta si “en las afueras” significa en el borde del mundo. Ya sin calles, ni ley, ni almas a la vista, cada casa es un acontecimiento extraño, su descubrimiento sugiere preguntas acerca de su historia y sus moradores.
El señor B., amigo del anonimato y del dinero fácil, llegó a una de esas casas al anochecer. Según el dato, la casa estaría sola a esa hora, y así parecía: sin luces ni alarma a la vista. Alrededor el pasto crecía descuidadamente. B. Eligió el punto de entrada.
La linterna iluminó sectores del piso y las paredes, fragmentos que por sus características particulares resultaba difícil comprender en vistazos incompletos. Aún si quisiera encender la luz, no localizaba ni un interruptor. En el suelo, las baldosas presentaban dibujos geométricos. En las paredes, líneas de diferentes grosores parecían contar una historia en un lenguaje desconocido, una historia que podía seguirse a lo largo del pasillo.
El sólo debía encontrar un pequeño cofre, una antigüedad valiosa para ciertos coleccionistas, según había asegurado su cliente. El pago final, al momento de la entrega, prometía triplicar el adelanto.
Aquel no parecía un sitio donde se acostumbrara recibir visitantes, ni creía B. que muchas personas hubieran visto antes lo que él estaba viendo. A medida que avanzaba, comprobó que no se trataba de una casa, no en el sentido habitual. No había cocina, ni baño, ni garaje, ni dormitorios. El lugar estaba acondicionado para cumplir alguna función, pero no para vivir allí.
El cofre buscado se encontraba al final de ese pasillo, sobre un mesa antigua con mantel negro. Tenía algo escrito al frente, con los mismos extraños caracteres, y una pequeña llave insertada en la cerradura. B. giró la llave. Levantó la tapa despacio. Sintió una ráfaga de aire, un movimiento rápido a sus espaldas. Al girar con su linterna no vio nada, y al mirar dentro del cofre tampoco.
Nervioso, lo cerró y se encaminó rápidamente por el pasillo, hasta encontrarse de frente con su cliente. La sonrisa del mismo reveló unos colmillos ansiosos por alcanzar su blanco. Esos ojos tan brillantes no lo miraban a él, miraban más atrás, donde B. podía sentir ahora otras presencias. Lejos de rendirse o desanimarse, B. extrajo su arma, quitó el seguro. Se decidió a luchar, literalmente, hasta la última gota de sangre. Los disparos, tan inútiles como los gritos, fueron los últimos sonidos en romper el silencio de esa noche.
El señor C. llegó a la casa al anochecer del día siguiente. A lo lejos, el sol caía muerto, derribado de un cielo teñido de sangre. Las sombras comenzaron a crecer y extenderse a su alrededor hasta que se lo tragó la noche.
No parecía haber nadie en la casa, como se le había informado. Sería un trabajo fácil. Estaba seguro de dejar satisfecho a su cliente.
domingo, 2 de marzo de 2008
Haikus afilados

Foto: soundfromwayout
1
Bombas inteligentes
U.S.A. el lider necio
Sangra la paz
2
Llueven misiles
aumenta el costo
del barril de crudeza
3
Reclama la vida
guerra preventiva
al odio y las mentiras
4
Obreros ya sin sueños
mueren de a poco
para vivir
5
Politico viejo
anuncia promesas nuevas
botèmoslo
6
Lagrimas felices
alumbran el momento
nacen los padres
7
Volteò El Supremo
mi reloj de arena
construyo mi destino
8
Un haiku descansa
sobre El Quijote
extremos que se tocan
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina.
domingo, 16 de diciembre de 2007
Hormonas.
Foto:totoro!Sentimos la adrenalina de una manera muy particular. La sentimos antes. La sienten también los compañeros que nos observan. No la sentimos durante el combate.
La concentración es tan profunda que todo es presente, un segundo puede ser muy largo, y no se suele sentir el dolor de un golpe hasta haber terminado, a menos que sea muy intenso. Así fue en cada combate cuerpo a cuerpo, y también fue así, mas o menos, el día que comenzamos los combates con los nunchakus.
Al oír la orden del instructor tomamos nuestras armas y nos acercamos al centro del gimnasio. Nos saludamos con una leve inclinación y comenzamos.
Hasta ese momento uno sabe que no hay necesidad de estar ahí, que podría estar en otra parte, que podríamos lastimarnos mucho. Una vez que comenzamos, dejamos de pensar. Las manos pueden mover las dos armas a la vez o cada una de manera independiente. Los nunchakus desplazándose a mas de 100 km/h son apenas unas manchas borrosas en el espacio. Oscilan alrededor de nuestros hombros y codos, se amortiguan y frenan en nuestras espaldas y vuelven a tomar velocidad y fuerza. Una vacilación de una décima de segundo, un mínimo error de coordinación, y podríamos golpearnos nosotros mismos.
Los pies tantean el piso, que esta roto en varias partes. La visión periférica controla que no nos quedemos sin espacio ni nos acerquemos demasiado a los compañeros. Los movimientos de cadera ayudan a cambiar de guardia, avanzar, retroceder o evadirse de costado o en diagonal. Los gritos salen desde los pulmones y desde el espíritu simultáneamente, acompañando a las armas en los movimientos de ataque.
Contra la pared hay dos compañeras con el corazón en la mano, siguiendo la escena con preocupación. Para nosotros han dejado de existir temporalmente ellas y los demás compañeros, como también el pasado o el futuro.
Avanzamos al mismo tiempo, gritamos. Una madera pasa cerca, siento el aire que desplaza cerca de la cabeza. Veo las gotas de transpiración que barre a su paso, antes de que logren caer al suelo. Mi arma izquierda roza su traje negro frente a su abdomen, como un relámpago que nos parece lento. Lanzamos hacia delante las armas que tenemos en la mano derecha. Algo se rompe. Lo oímos. Hay un grito lejano ,viene desde la otra pared. Una orden del instructor pone fin al combate. Una de las armas de mi colega se ha roto por el impacto con la mía. El pedazo partido esta en el suelo, a varios metros. Parece que he recibido un golpe en el dorso de la mano izquierda. Pronto comenzaré a sentir el dolor y la inflamación.
Mientras lavo esa mano en el baño, una compañera se asoma a la puerta para saber si estoy bien. Ella esta genial. Tal vez me venga bien un poco de atención, esa preocupación y atención que no había notado antes. No creo haber perdido ni empatado. Mas bien creo que una historia termina y otra recién empieza.
jueves, 29 de noviembre de 2007
Siglo XXI: ¿Que nos pasa a los humanos?

Foto: Aff1737
Podemos tener una vida mas simple si nos desprendemos de nuestros miedos. De nosotros depende.
Miedo a la libertad, al compromiso, a la muerte, a la vida, al fracaso, al ridiculo. El sentido comun no se consigue ni en el mercado negro.
Legiones de humanoides rinden culto a los abdominales y a los pechos; les falta mucho para llegar a la cabeza.
Si olvidamos la simplicdad colgada en el perchero, es mejor ponersela, pues no es mas tonto hablarle a las mascotas que embriagarse.
En lugar de perpetuar la sociedad de consumo, donde nos consumimos lentamente,dejemos que los niños enseñen a los maestros; porque informacion no es lo mismo que sabiduria, ni cantidad es lo mismo que calidad de vida.
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